
Al compás de la creciente electrificación, la necesidad de productos tradicionales de alambre templado al aceite disminuye dentro del sector del automóvil. Suzuki Garphyttan afronta esta situación de forma proactiva, centrándose tanto en los clientes nuevos como en los antiguos. Los nuevos mercados serán atendidos con la misma calidad por la que se nos conoce de siempre. En el futuro se seguirán fabricando productos bien consolidados destinados a la industria automotriz, sin descuidar las aspiraciones de eficiencia en cuanto al desarrollo. Ni mucho menos. Mientras que a otras empresas les resulta difícil adaptarse, Suzuki Garphyttan pretende servir de garante a la industria del automóvil asegurando sus necesidades de alambre de acero. En consecuencia, continuará la producción de alambre templado dentro de nuestras unidades repartidas por el mundo.
“Hemos decidido que, mientras se mantenga con vida el mercado de nuestros productos destinados a la industria automotriz, formaremos parte de este negocio”, afirma Rasmus Åström, director de Producción de la unidad sueca de Garphyttan.

Una mejora incesante
Este gerente destaca que la decisión no se basa únicamente en aferrarse a los antiguos métodos y ofertas. Para crecer entre los clientes ya existentes y atraer a otros nuevos dentro del segmento, los productos deben desarrollarse de forma continua, tanto en cuanto a su eficacia como a la calidad. “Las necesidades difieren considerablemente entre los diversos clientes y hemos de adaptar nuestra producción para proporcionar un valor máximo a cada uno de ellos. Por supuesto, el valor no es solo una cuestión de calidad; debemos asimismo satisfacer las exigencias en ascenso al respecto de las medidas ambientales y la seguridad, cualidades que nuestros clientes aprecian cada vez más”. Karin Ekhamra, que opera un equipo de desbarbado, ha observado en su labor cotidiana la permanente apuesta por el alambre templado al aceite. Se han adoptado iniciativas sobre seguridad en su maquinaria, lo que ha reducido al mínimo los riesgos. Igualmente se han introducido mejoras en el ámbito de la eficiencia, a lo que se añade el aumento de la velocidad de producción y la optimización de los troqueles embutidores, habilitándose así un uso más eficaz del equipo.

“Dedicamos mucho tiempo y energía a las tareas de desarrollo, lo cual considero positivo, ya que me gusta el cambio y el hecho de que se implique de diversas maneras a operarias como yo”.
Karin señala como tema frecuente de conversación en su centro de trabajo la posición de liderazgo de la empresa entre los clientes de la industria automovilística y su afán por seguir desarrollando esta área.
“Bueno, obviamente es estupendo que llevemos tanto tiempo en este negocio, suministrando alambre líder a nivel mundial. Como es natural, los que trabajamos aquí en la actualidad aspiramos a legar esta tradición”.